Los sacapuntas de manivela son una opción muy cómoda a la hora de afilar tus lápices. Simplemente introduce tu lápiz en el orificio correspondiente y haz girar la manivela hasta llegar al tope. Al extraer el lápiz verás que ha quedado perfectamente afilado.

Este tipo de sacapuntas cuenta con un depósito interior que permite almacenar los residuos y posteriormente tirarlos a la papelera. En general tienen un tamaño suficiente para aguantar un gran número de afilados y que ¡no tengas que estar continuamente haciendo viajes a la basura!

Algunos de los modelos más conocidos de sacapuntas de manivela son los TOGA RETURN de Sonic o los ANGEL-5 de Carl.